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Domingo 30 de junio de 2013, Bogotá

Marcha por la ciudadanía plena LGTBI

Marcha por la ciudadanía plena LGTBI

Cambiar el nombre de Marcha del orgullo gay por Marcha por la ciudadanía plena LGTBI en la ciudad de Bogotá, muestra varias cosas que están pasando alrededor de la diversidad sexual y de género a nivel mundial, nacional y local. Por un lado, la primacía que ha tomado el tema del matrimonio igualitario y, por otro, el respaldo que la administración distrital le está dando a la diversidad sexual y de género desde un discurso institucional.

La marcha estuvo concurrida, comparada con otras como la de los derechos de los animales, que es otro tema que la administración de Bogotá ha centrado en sus ojos. Como en las marchas de Medellín y otras ciudades, es una marcha en la que no hay SMAD, rayones, y otras formas de protesta que se ven reemplazadas por un ambiente de fiesta y alegría, que si bien contagian, no dejan olvidar mucho dolor y tristeza debido a la discriminación que muchas personas sufren y por la imposibilidad de ver esta alegría en todo momento, como consecuencia del rechazo generalizado que se da frente a estas formas de habitar el cuerpo y el mundo.

Drag queen, una forma de trasvestismo para la fiesta y la celebración

Drag queen, una forma de trasvestismo para la fiesta y la celebración

Muchas personas curiosas que no participaron activamente en la marcha, se tomaban fotos con chicas transgénero y drag queens, algo que se puede interpretar como una mirada exótica del Otro, pero que también se puede interpretar -y me imagino que en algunas ocasiones, ese era el caso- como el gusto por ver rostros y cuerpos hermosos y arreglados que le dan una alegría a la ciudad, y que muestran lo importante que es la estética en nuestras vidas. Esta segunda interpretación es la que me gusta. Quiero imaginar que a pesar de la presión social, de la nueva ola de derecha religiosa, existen muchas personas que sienten que nuestra vida es mejor, que la ciudad se alegra cuando drags y transgeneristas habitan la calle y son visibles.

Hablar de género y diversidad sexual es un asunto altamente complejo, en el que muchas veces no encuentro las palabras adecuadas, ni soy capaz de quedarme en un sólo aspecto. Creo que el transgenerismo no solo cuestiona los roles de género, sino también los deseos y atracciones y lo artificial de estos. Desde un marco heternormativo, ¿acaso un hombre heterosexual se ve atraído por todas las mujeres? Si no es así, ¿qué es lo que le atrae de ellas? ¿Es la atracción algo realmente físico o es una red que involucra muchos más aspectos? ¿La atracción y el deseo sexuales pasan necesariamente por lo visual? Creo que estas preguntas también surgen en las discusiones alrededor de la diversidad de género, por lo que no se puede limitar al campo biológico como pretenden los sectores conservadores, quienes, irónicamente, suelen saber muy poco de biología -ese no es el fuerte de abogadas, autoridades de religiones judeocristianas, o políticas-. Por otro lado, también está el díficil tema del amor. Éste no se puede limitar a una emoción, pues creo que a través de la vida podemos y debemos construír lo que queremos encontrar en la(s) persona(s) con la(s) que nos queremos involucrar emocionalmente. La permanencia en una relación, ¿es fruto de la compatibilidad? ¿Es importante que compartamos los mismos gustos? si sólo algunos de ellos, ¿cuáles son los determinantes? ¿Debemos tener las mismas posiciones políticas, religiosas, éticas? ¿Cómo debe ser la personalidad de la(s) otra(s) persona(s)? ¿Que sea amable, paciente, responsable, es algo fundamental para la estabilidad de la relación? Si éstas, entre otras preguntas, son fundamentales para embarcarnos en buenas relaciones que nos aporten y nos hagan felices, no veo cómo el amor o la relación sexo-amorosa se puede reducir a un asunto de que el Otro sea hombre o mujer, como si en verdad existiera el “hombre” o la “mujer”, o como si eso fuera un asunto simplemente anatómico.

¿Por qué es tan importante la naturaleza o la esencia en la atracción? ¿En realidad la sexualidad y el deseo se pueden confinar en un binarismo?

¿Por qué es tan importante la naturaleza o la esencia en la atracción? ¿En realidad la sexualidad y el deseo se pueden confinar en un binarismo?

Hubo presencia de distintos grupos que para las personas que están por fuera y no se han interesado en conocer un poco de este Otro, son desconocidos y cuestionan su estereotipo de la homosexualidad. Estuvieron, por ejemplo, un par de lesbianas feministas -lástima que no hubo una mayor presencia de ellas y de otras feminstas- y estuvieron los osos. Tambien hubo un grupo de lesbianas que mostraban que ellas se encuentran ejerciendo todos los roles sociales -enfermeras, profesoras, empresarias, amas de casa, niñas, ancianas-, y los grupos estudiantiles como el GAEDS de la Universidad Nacional de Colombia y el UD.es.igual de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, que han hecho mucho por visibilizar la diversidad sexual y de género entre las personas universitarias, algo que espero resquebraje la homofobia dentro de las generaciones más jóvenes.

El grupo de los osos en la marcha

El grupo de los osos en la marcha

La concurrencia y el apoyo distrital pueden ser buenos síntomas en esta época de retorno de la derecha religiosa y aún persitencia del conservadurismo militarista -paramilitar o de izquierda-. No obstante, discusiones que se han dado dentro del feminismo radical y otras propuestas políticas/teóricas, como la abolición del género u otras formas de convivencia diferentes al matrimonio monógamo, estuvieron ausentes en los pendones y consignas. Por ejemplo, no me siento cómodo con la palabra transgenerista, y mucho menos con chica o mujer trans -u hombre o chico-, aunque la empleo en el programa y este blog. Considero que simplemente son chicos, mujeres, hombres, chicas sin ningún adjetivo. Sin embargo, esto es reproducir el binarismo que deberíamos luchar por abolir. Tal vez ésta sea la negación de la negación de la que habla Hegel, y que la primera negación esta relacionada con la trasgresión de la heteronormatividad sin abolir el género.

¿Es el rostro del homófobo el adecuado, el que debemos seguir aceptando?

¿Es el rostro del homófobo el adecuado, el que debemos seguir aceptando?

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